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Espectáculos

Ya no se podrán usar canciones de Taylor Swift en TikTok

Al mejor estilo Metallica contra la plataforma de música Napster a comienzos de este siglo, una vez más los artistas que dicen ser progresistas, se enojan y acuden al aparato represivo judicial cuando le tocan su dinero.

Si bien fue una decisión empresarial del sello Universal, uno podría esperar algo de rebeldía por parte de una cantante como Taylor Swift, tan sumergida en el mundo político actualmente.

Pero la detractora de Donald Trump y defensora a ultranza de Joe Biden (participa activamente en la campaña por la reelección del demócrata), no dijo nada. Ahora sus fans ya no podrán utilizar sus canciones en la red social de los videos musicales solamente por un tema de dinero.

La música de Taylor Swift, y del resto de artistas que forman la cartera de la firma Universal Music, dejará de estar disponible en TikTok próximamente, como consecuencia de la falta de acuerdo entre las dos compañías tras varios meses de negociaciones.

Así lo ha confirmado la propia Universal, quien acusa a TikTok de abusar de su posición para pagar solo una fracción de lo que pagan otras plataformas y redes sociales por acceder a su catálogo de música.

Universal acusa a TikTok de intentar abusar de su posición

Tal y como la propia Universal ha confirmado, TikTok dejará de contar con la licencia para utilizar música de los artistas de su discográfica en su plataforma a partir de este mismo miércoles 31 de enero. Como consecuencia de ello, las canciones de artistas como Taylor Swift, Drake o The Weeknd ya no se podrán usar dentro de la red social propiedad de la gigante china ByteDance.

La falta de acuerdo se debe a una cuestión económica. TikTok no parecía dispuesta a pagar los miles de millones anuales que otras compañías pagan a Universal Music en concepto de regalías, incluyendo Meta, Apple o Spotify, y esperaba que Universal rebajase la cuota hasta el punto de pagar menos dinero del que estaba pagando hasta ahora.

Desde Universal afirman en un comunicado que la cantidad ofrecida por ByteDance estaba muy por debajo del valor justo del mercado, y no reflejaba el crecimiento exponencial del que TikTok se ha beneficiado en estos últimos años.

Del mismo modo, Universal no parece estar del todo de acuerdo con la decisión de TikTok de abrir la puerta a la música generada con IA dentro de su red social. Sobre todo aquella que emplea técnicas de clonación de voz.

Por su parte, ByteDance no parece estar del todo de acuerdo con las afirmaciones de Universal, y aseguran que la discográfica ha «antepuesto su propia codicia a los intereses de los artistas y compositores» al decidir «alejarse del poderoso apoyo de una plataforma con más de mil millones de usuarios que sirve como vehículo gratuito de promoción y descubrimiento de su talento».

Si ByteDance tiene intención de potenciar el uso de su nueva plataforma de música, TikTok Music, es probable que tarde o temprano deba ajustar su propuesta para acabar llegando a un acuerdo con Universal. Mientras tanto, toda la música de la discográfica estará vetada en todos los servicios relacionados con TikTok.

Antecedentes: Metallica versus Napster

Un 13 de abril, pero del 2000, Metallica demandó a Napster, servicio para compartir música. Esta demanda, 24 años después, sigue teniendo eco en la industria musical.

Cuando Napster, el primer antecedente de los servicios de streaming musicales, se puso en marcha en 1999 fue un éxito instantáneo. En una era en la que la gran mayoría de la música todavía se compraba físicamente en CDs, tener una gran cantidad de archivos musicales a un solo clic de distancia fue sumamente revolucionario, y claro, ilegal.

Si bien el servicio ya había enfrentado algunas demandas, ganó todavía más popularidad cuando Metallica descubrió que su sencillo I Disappear, de la banda sonora de Misión Imposible 2, se había filtrado.

Así comenzó lo que Lars Ulrich, baterista y fundador de Metallica llamaría «la tormenta de mierda». El 13 de abril de 2000 Metallica v. Napster, Inc se presentaron en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California en un enfrentamiento entre Internet y la industria musical.

En marzo de 2001, la jueza Marilyn Hall Patel ordenó una orden judicial preliminar que obligaba a Napster a filtrar la música y, en julio de ese año, se rechazó una propuesta de acuerdo. Finalmente Napster se declaró en bancarrota en 2002.

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