Sábado 25 de mayo de 2024
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Viral

Quisieron estafarlo por WhatsApp y terminó sacándoles dinero a los delincuentes

Le pidieron $40 mi haciéndose pasar por su abuelo, pero se dio cuenta del engaño y, arguyendo que no tenía datos para hacer la transferencia, hizo que le depositaran $500.

Las estafas virtuales son una amenaza permanente para los usuarios de celulares, que hoy somos todos. Sin embargo, el blanco preferido de los autores de esta modalidad del delito que explotó con el avance de las comunicaciones digitales en el mundo son los adultos mayores, que son a los quienes más les cuesta habituarse a las nuevas tecnologías.

Desde los secuestros virtuales hasta los engaños para transferir dinero o robar la información personal ya sea para la usurpación de identidad, hacer compras por internet o simplemente vaciar las cuentas bancarias, el ciberdelito tiene distintas formas que se renuevan una y otra vez para quebrar las medidas de seguridad de los celulares.

Este martes se viralizó en redes sociales un caso que causó sorpresa y admiración por la inteligencia de la víctima para no caer en la trampa sino para él mismo enredar a los delincuentes y lograr timarlos. Una catarata de likes saludaron el talento del joven que logró que se diera vuelta la tortilla y fuera él quien engordara su cuenta bancaria.

El muchacho fue víctima de una estafa ya clásica en internet: le hackearon la cuenta de WhatsApp y desde el número de teléfono de uno de sus contactos se comunicaron para pedirle dinero. Estaba en la facultad cuando recibió el mensaje de su abuelo con un pedido que le despertó sospechas: “Necesito si podés prestarme 40 mil pesos”, decía.

Le resultó extraño porque nunca antes su abuelo se había comunicado para hacerle un pedido semejante, así que su respuesta fue lógica: “¿Tan poco? Qué raro vos pidiendo poca plata”, escribió sin dudar y espero a ver qué pasaba. Pasó lo que tenía que pasar, le mandaron los datos para realizar la transferencia.

No solo le siguió la corriente a los delincuentes, sino que, rápido de reflejos, les dijo que en ese momento no podía girarles el dinero porque no no tenía datos en el celular para realizar la operación. Y les dijo: “Si necesitás urgente, de última, cargame crédito y te transfiero. Si no, esperá, que llego a casa”.

Y les planteó a los estafadores que necesitaba $500 para activar la cuenta de MercadoPago. Recibió la transferencia, pero aclaró que como estaba entrando a clase iba a tener que esperar para mandar el dinero. “Dale, que necesito”, le reclamaron los delincuentes haciendo pasar por el abuelo, pero al ver que no obtenían respuesta no insistieron.

El joven, que al viralizarse su historia se convirtió en el héroe del día en las redes sociales, actuó con seguridad y eficacia porque lo habían alertado de que lo podían intentar engañar. Fue su padre quien le avisó que habían intentado engañarlo, también haciéndose pasar por el abuelo, pero que no había caído en la trampa.

El aviso oportuno sumado al aplomo del joven para evitar el engaño fue clave para que la historia tuviera final feliz. También, para que los usuarios de servicios de mensajería estén atentos a los mensajes que les piden dinero porque puede tratarse de una estafa. Hoy hay que ser muy cuidadoso para, solo por ser generoso, no lamentar un dolor de cabeza.

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