Jueves 27 de agosto de 2026
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Actualidad

Al menos 359 muertos y más de 1.300 desaparecidos tras los deslaves entre Nepal y el Tíbet

Equipos de rescate buscan este jueves a 1.300 desaparecidos en la frontera entre Nepal y la región autónoma china de Tíbet, tras las repentinas inundaciones y deslizamientos de tierra que dejaron al menos 359 muertos y pueblos enteros arrasados.

Un aterrador video de vigilancia tomado desde el lado chino muestra cómo, el miércoles por la mañana, una feroz pared de lodo y escombros engulle un edificio de varios pisos mientras decenas de personas corren para salvar su vida.

El fenómeno ha costado la vida a 356 personas del lado nepalí, según un nuevo balance de la policía local, y a tres del lado chino, en el Tíbet.

El imponente torrente de agua y lodo, similar a un tsunami, fue provocado por el derrumbe parcial de un glaciar, de tal violencia que fue registrado como un «evento sísmico» de magnitud 5,2, según explicó el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS).

La riada barrió en Nepal el valle del río Trishuli, en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, y el valle del Bhote Koshi, al este de la capital.

«Todo se acabó», declaró a la AFP Omkar Joshi, de 35 años, refugiado en las colinas de la localidad nepalí de Timure. «Ya no es más que un gigantesco cementerio».

Veinticuatro horas después del desastre, las autoridades de Nepal siguen sin noticias de 823 personas, incluyendo 517 turistas extranjeros.

Entre ellos hay 178 ciudadanos de India, 65 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 51 de Malasia, 35 de Australia, 33 de Reino Unido y 25 de Canadá, precisó la Oficina de Turismo.

Del otro lado de la frontera, la prensa estatal china cifró en 558 los desaparecidos, entre ellos 260 extranjeros, aunque no precisó sus nacionalidades.

La cancillería china indicó por su parte que había alrededor de cien ciudadanos chinos desaparecidos en el lado nepalí.

Tanto el primer ministro chino, Li Qiang, como su homólogo nepalí, Balendra Shah, acudieron a zonas afectadas para supervisar las labores de búsqueda y rescate, según medios estatales chinos y la oficina del dirigente nepalí, respectivamente.

En el terreno, los rescatistas tratan de abrirse paso a través de la espesa capa de lodo y los escombros en busca de sobrevivientes, con la ayuda de perros rastreadores.

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